viernes, 24 de junio de 2016
martes, 21 de junio de 2016
Alan Watts ¿ De dónde venimos, a dónde vamos?:

Nosotros no 'vinimos’ a este mundo; surgimos de él, como las hojas de un árbol. Como en el océano 'olas’, como en el universo 'personas’. Cada individuo es una expresión de la totalidad del reino de la naturaleza, una acción única del universo total. Este hecho es raramente, o nunca, experimentado por la mayoría de los individuos. Incluso los que saben que es verdad en teoría no lo perciben ni lo sienten, sino que continúan siendo conscientes de sí mismos como 'egos’ aislados dentro de sacos de piel.
Alan Watts (Chislehurst, Reino Unido, 6 de enero de 1915 - 16 de noviembre de 1973, Mount Tamalpais, California, Estados Unidos)
Todo es Dios
La totalidad del conocimiento humano procede de la experiencia. Al mirar a nuestro alrededor, ¿qué experimentamos? Un cambio continuo. La planta sale de la semilla, se convierte en árbol, completa el ciclo y vuelve a la semilla. El animal llega, vive durante un tiempo, se muere, completa el círculo. Igual que el ser humano. Las montañas también se derrumban, aunque despacio, los ríos se secan lentamente y la lluvia sale del mar y vuelve a él. En todas partes se completan círculos: nacimiento, crecimiento, desarrollo y decadencia, cada uno sigue al siguiente con precisión matemática. Ésta es nuestra experiencia diaria. En todo ello, tras esta vasta masa a la que llamamos vida, con millones de formas y figuras (desde el átomo más pequeño hasta el individuo más espiritual), encontramos una cierta unidad. Todos los días descubrimos que se rompe la pared que aparentemente dividía una cosa de la otra, y la ciencia moderna está reconociendo que toda la materia es una Conciencia que se manifiesta de diversos modos en diferentes formas; es la única Vida que lo impregna todo.
¿Qué somos tú y yo? Tú y yo formamos parte de la Conciencia cósmica, o Inteligencia cósmica. Esta Inteligencia cósmica es lo que la gente denomina Señor, Dios, Cristo, Buda, Brahman o Espíritu; es lo que los materialistas perciben como fuerza, y lo que los agnósticos denominan el infinito, más allá de lo explicable; y nosotros formamos parte de eso.
El alma humana forma parte de la energía cósmica más allá de la vida y la muerte. Tu alma no nació nunca y jamás morirá. El nacimiento y la muerte son sólo del cuerpo, porque el alma es eterna. El Alma Eterna se encuentra detrás de este pequeño universo de la naturaleza. Sólo hay una Existencia, un Ser, el Bienaventurado por siempre, el Omnipresente, el Omnisciente, el que no ha nacido, el que no muere.
El cielo se expande mediante Su control, por Su control se respira el aire, por Su control brilla el sol, y por Su control vive todo.
Él es la Realidad de la naturaleza, Él es el Alma de tu alma, lo que es más, tú eres Él, tú eres uno con Él.
Dondequiera que haya dos, hay miedo, hay peligro, hay conflicto, hay disputa. Cuando todo es Uno, ¿a quién podemos odiar, con quién nos podemos pelear? Cuando todo es Él, ¿contra quién puedes luchar?
Esto explica la verdadera naturaleza de la vida; esto explica la verdadera naturaleza del ser. Mientras sigas viendo muchos, seguirás en una ilusión.
En este mundo de muchos, en este mundo permanentemente cambiante, el que ve el Uno, el que ve El que nunca cambia como el Alma de su propia alma, como su propio Ser, es libre, está bendito, ha alcanzado el objetivo. Por consiguiente, aprende que tú eres Él; tú eres uno con el Dios de este universo.
Todas estas pequeñas ideas de ser un hombre o una mujer, de estar sano o enfermo, de amar, odiar o tener algo de poder, no son más que alucinaciones. Supéralas. Aprende que cada pensamiento y cada palabra que te debilitan en este mundo son el único demonio que existe. El único mal que deberíamos rehuir es cualquier cosa que nos debilite y nos dé miedo. Permanece como una roca; tú eres el Espíritu Infinito. Repite:
Yo soy Existencia Absoluta, Dicha Absoluta, Conocimiento Absoluto, yo soy Él, y, como un león que se libera de su jaula, rompe tus cadenas y libérate para siempre.
¿Qué te atemoriza, qué te domina? únicamente la ignorancia de tu verdadera naturaleza, de tu santidad; no hay nada más que te pueda atar. Tú eres el Uno Puro, el Siempre Bienaventurado. Por consiguiente, si te atreves, reivindícalo: da forma a tu vida a partir de ello. Tú eres uno con el Alma Eterna. Aprende que tú eres Él y da forma a tu vida en consecuencia, pues aquellos que saben esto y modelan sus vidas en consecuencia dejarán de sufrir en la oscuridad.
Todo es Dios
Todas las formas de energía cósmica, como la materia, el pensamiento, la fuerza y la inteligencia, son simplemente la manifestación de esa Inteligencia cósmica, o como lo llamaremos en adelante, del Señor Supremo. Todo lo que ves, sientes u oyes (todo el universo) es su creación, o para ser un poco más precisos, es su proyección, o para ser aún más precisos, es el propio Señor. Él es quien brilla como el sol y las estrellas. Él es la madre de la tierra; Él es el océano. Él llega con las lluvias suaves, Él es el aire que respiramos, y Él es quien funciona como fuerza en el cuerpo. Él es el público que está aquí. Él es la plataforma sobre la que me encuentro, y Él es la luz que me permite ver vuestros rostros. Él lo es todo. Él es a la vez el material y la causa eficiente de este universo; Él está implicado en la célula más pequeña, evoluciona en el otro extremo y se vuelve a convertir en Dios. Él es quien desciende, se convierte en el átomo más pequeño y, lentamente, despliega su naturaleza y se reúne de nuevo Consigo.
Éste es el misterio del universo.
Tú eres el hombre, Tú eres la mujer, Tú eres el caminar seguro de la juventud orgullosa, Tú eres el viejo que camina con muletas. Tú eres todo, Tú eres todo, Señor. Ésta es la única solución del cosmos que satisface al intelecto humano. En una frase: nosotros nacemos de Él, vivimos en Él y regresamos a Él.
http://www.advaitainfo.com/textos/solo-hay-una-existencia.html
viernes, 10 de junio de 2016
¿MÍSTICOS EN EL SIGLO XXI?
¿MÍSTICOS EN EL SIGLO XXI?
Cuando hablamos de místicos, la mayoría de las personas piensa en gente rara de la Edad Media que tenía visiones y levitaba, o bien, piensa en personas trastornadas que sufren alucinaciones y delirios psicóticos.
Es curioso que, incluso dentro de ámbitos religiosos, se tiende a desconfiar de las cuestiones místicas y de quienes dicen tener alguna experiencia espiritual inusual, una experiencia de Dios, etc. El hablar de mística en ámbitos seculares o religiosos suele desencadenar hilaridad, desconfianza o miedo. Cuando esto no es así nos encontramos con el otro extremo, en ambientes más New Age, en los que el objetivo es tener experiencias a toda costa (incluso tomando drogas o exponiéndose a diversos riesgos de salud), pues es lo que consideran genuinamente espiritual o lo que “mola” es tener experiencias especiales, como una parte más de los disfrutes de la vida, o para alimentar el narcisismo de los aspirantes a yoguis, místicos, etc. En ciertos mundillos de la New Age las experiencias místicas de buscan a modo de parque temático espiritual, con una actitud que algunos han denominado “gula espiritual”, o bien para escapar de las dificultades de la vida se puede caer en un “escapismo espiritual”, que se ha llamado by-pass espiritual, buscándose experiencias especiales de una manera análoga a la que hacen muchos consumidores de drogas.
Ante este panorama, podemos darnos cuenta de que es posible que si alguien tiene experiencias místicas o espirituales se vea tremendamente desorientado. En el mundo religioso en general se desconfía de él y no se favorece la comprensión o integración de esas experiencias, y en otros mundillos espirituales se puede frivolizar o mezclarse con fantasías regresivas infantiles de experimentar estados especiales para sentirse especial o “iluminado”.
Podemos encontrar alguna excepción, como la descripción de experiencias espirituales inusuales que se hace en el libro de Michael Hulin “La mística salvaje”, en el que se hacen descripciones serias de ese tipo de experiencias en personas alejadas de ámbitos religiosos. Es interesante también el libro de William James “Las variedades de la experiencia religiosa”. También encontramos interesantes descripciones en algunos libros de la psicología transpersonal de autores como Tart, Maslow, Washburn, Nelson, Grof, etc.
Desde hace años me he encontrado con experiencias de personas que han sufrido lo que describo anteriormente y que han terminado viniendo a verme, al ser una psiquiatra estudiosa de la mística. En algunos casos han venido a verme porque hay un recorrido previo de intentos fallidos de comprensión y de ayuda, en otros por no saber con quién hablar del tema y sentir un gran pudor y vergüenza ante algo que no comprenden, en otros porque se sienten tan especiales que consideran que están por encima del común de los mortales, o en otros porque sospechan de sí mismos que padecen una grave enfermedad mental que pone en riesgo su estabilidad psíquica y sus proyectos vitales. En otros casos me he encontrado con personas convencidas de ser místicos, que padecían algún trastorno mental grave o habían tenido experiencias alucinatorias diversas. En otros podía coexistir el trastorno mental grave con experiencias espirituales constructivas (aunque son los menos).
El tema es complicado, pues ya es en sí difícil definir qué es mística, y más en un mundo muy secularizado, alejado de las tradiciones religiosas, en cuyos relatos están normalizadas diferentes experiencias místicas. Es curioso como esas experiencias tan explícitas en los textos sagrados, son negadas o incluso rechazadas por los representantes de diversas religiones como algo enfermizo o peligroso. No soy capaz de entender bien los motivos de tal incongruencia por muy psiquiatra que sea. También nos encontramos con el escollo en el mundo de la Salud Mental en el que se tiende a patologizar cualquier fenómeno espiritual desde el total desconocimiento de lo que son las vivencias espirituales sanas o insanas. La formación en Salud mental con respecto a estos temas es nula o parte de presupuestos muy positivistas que patologizan cualquier cosa que suene se salga de las experiencias consideradas “normales”. De hecho, muchas personas de otras culturas, que están más acostumbradas a tener experiencias espirituales, tienden a ser sobrediagnosticadas de psicosis, sin padecerla.
Hablando con algunos colegas, a veces nos hemos preguntado acerca de qué habría pasado si Jesucristo hubiera aparecido en esta época, y la conclusión unánime es que hubiera terminado internado en un psiquiátrico… Probablemente lo hubiera tenido más difícil para difundir su mensaje, en la actualidad, que en siglo I. Extraña paradoja en esta época de democracia, pluralismo, diálogo intercultural, etc.
Por si a alguien le resulta de ayuda, dejo algunas definiciones de lo que es la mística, para tratar de situar el fenómeno. Extraigo fragmentos de mi artículo “¿Puede ser la mística una terapiapara las religiones?”, ya que en el mismo he recopilado algunas descripciones que me han parecido interesantes:
“La mística se ha relacionado, con frecuencia, con la separación del mundo, el recogimiento y con la unidad inmediata con lo Absoluto o con Dios, en la que se da una experiencia de unidad intuitivo-inmediata en la que se elimina la escisión sujeto- objeto, en la que Dios podría ser ese objeto con el que el individuo se siente unido como sujeto, pero que a su vez sería un estado difícil de comunicar y que llevaría al sujeto que vive esta experiencia, a permanecer en silencio.”
“Pero la mística no tiene por qué ser algo oculto o misterioso, tal como han manifestado algunos autores. Por ejemplo, Panikkar define la mística como la experiencia de la Vida, entendiéndose como una experiencia completa e integral (corporal, intelectual y espiritual al mismo tiempo), no fragmentaria o indivisa, en la que nos concentraríamos en lo esencial, sin distracciones que nos distraigan de lo fundamental de la existencia. A dicha experiencia se llama con frecuencia consciencia ya que implica estar consciente de la realidad en su totalidad. Además, para Panikkar, es preciso superar el egoísmo y morir al ego para llegar a esta experiencia mística, que a la vez sería un camino para reintegrar al verdadero ser del hombre. Siendo en este sentido, la mística, concebida como una dimensión antropológica, que pertenece a todo ser humano, al menos potencialmente y que tendría como eje el amor. Por todos estos motivos, este autor propone llamar mística a la totalidad de la experiencia, de tal manera que no nos distraería de lo cotidiano, sino que nos conectaría con una experiencia en la que temporalidad y eternidad se unen, pues el místico descubre la eternidad en el instante y continúa con pasión el juego de la Vida. Entonces, sería posible una experiencia mística en medio de la vida cotidiana, de tal manera que se integren acción y contemplación.“
“se puede afirmar que el místico es alguien que vive personalmente la religión a la que pertenece, que ha tomado contacto experimental con la realidad última, el Misterio, Dios, lo Divino, a quién remiten todos los elementos de su religión”
Considero que es muy importante clarificar y entender lo mejor que sea posible este tipo de experiencias, pues el no hacerlo puede dañar y desorientar a las personas que las tienen. Para ello es preciso tender puentes entre diversas disciplinas, para poder entender las vivencias espirituales de diferentes personas que pertenecen a ámbitos culturales distintos y que pueden sentirse muy desconcertadas si no cuentan con ámbitos de referencia adecuados, que ayuden a comprender y a integrar vivencias de este tipo. Tanto en ámbitos religiosos como en ámbitos clínicos me parece fundamental el estudio riguroso y la escucha respetuosa de quienes viven experiencias espirituales, para poder acompañar y orientar adecuadamente a quienes las viven. Lo ideal sería haber transitado nosotros por alguno de esos parajes espirituales, pero en caso de que esto no se haya dado, es importante conocer bien a quienes los han transitado para que nos sirvan de referencia respecto a lo que puede construir, destruir o desorientar, si no se enfocan de la mejor manera. Pues si lo como dicen los textos sagrados "El espíritu sopla donde quiere", ¿por qué no va a soplar y generar experiencias que pueden trascender nuestras formas habituales de experiencia y de conocimiento? Al menos dejemos la puerta abierta a la duda de si esto puede ser o no posible, o bien respetemos a quienes así lo viven...
ENLACE PARA CONTINUAR:
http://maribelium.blogspot.com.es/2016/06/misticos-en-el-siglo-xxi.html?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed:+serConscientes+(%C2%BFSer+conscientes?)
martes, 7 de junio de 2016
domingo, 8 de mayo de 2016
SEMANA 8 DE MAYO: LA RESPIRACIÓN CONSCIENTE COMO PRÁCTICA MEDITATIVA
Se trata de una práctica completamente simple, al alcance de todos y que, cuando se mantiene con perseverancia, produce efectos realmente transformadores. ¿Cómo hacerla?
Se trata de llevar toda la atención, de la manera más descansada posible –como si fuera un juego- al proceso respiratorio. No hay nada que conseguir; ni siquiera hay que buscar “hacerlo bien”. Queremos únicamente educar la atención, para poder vivir la mente, no como la “dueña” de casa que condiciona nuestro estado de ánimo, sino como una herramienta a nuestro servicio. Es decir, queremos adiestrarnos en pasar del pensar al atender.
Esa tarea de educación requiere –como cualquier otra tarea educacional- dos actitudes simultáneas: cariño y firmeza. Por eso, cada vez que nos damos cuenta de que nos hemos distraído, con todo cariño, pero con toda firmeza, volvemos a “traer la mente a casa”, para continuar descansando en la atención.
Se trata, realmente, de descansar. El acento no tiene que estar puesto en el esfuerzo por atender, sino en descansar en la atención que somos: sabiendo que es ella la que nos sostiene a nosotros.
Para vivir bien la práctica, ayuda mucho hacerse consciente de los cuatro momentos de la misma, respetando todo el proceso: exhalación – pausa – inhalación – pausa.
http://www.enriquemartinezlozano.com/semana-8-de-mayo-la-respiracion-consciente-como-practica-meditativa/
viernes, 6 de mayo de 2016
LO QUE SOMOS ES CONSCIENCIA EL YO ES UNA FORMA QUE TOMA LA VIDA// Entrevista de Javier Pagola, con motivo de la participación en el Foro GOGOA de Pamplona, en Diario de Noticias de Navarra, 12 de octubre de 2015
Entrevista de Javier Pagola, con motivo de la participación en el Foro GOGOA de Pamplona, en Diario de Noticias de Navarra, 12 de octubre de 2015.
-¿Quién es Enrique Martínez Lozano? ¿Cuáles son los principales rasgos de su búsqueda y de sus pretensiones actuales?
Soy una “forma” más en que la Vida se expresa, y soy esa misma Vida que somos todos. No tengo ninguna pretensión, tampoco busco nada; me siento habitado por el Anhelo de rendirme por completo a la Vida que somos, lo cual requiere que mi yo se quite de en medio. En ese aprendizaje estoy.
-Cada cual para desarrollar su personalidad construye un YO, a veces un ego muy poderoso. ¿Es esa una necesidad? ¿Se paga algún precio por ella?
Lo que llamamos “yo” no es sino el resultado de la emergencia de la mente, en un momento determinado de la evolución de la consciencia. Pero, en realidad, el “yo” no es nada más que el centro operativo de nuestra vida mental y emocional. Evidentemente, necesitamos construirlo y cuidarlo. El error –fuente de confusión y de sufrimiento- se produce cuando nos identificamos con él. Podría decirse que quedamos deslumbrados por la mente hasta el punto de reducirnos a ella (a eso se le llama “yo”), olvidando que somos Consciencia ilimitada: mente (yo) es solo algo que tenemos; consciencia es lo quesomos. A cualquiera que investigue le quedará claro que, como dice Fidel Delgado, “eso del yo es una broma”.
-Usted habla del “final del estado egoico de la conciencia” y de la llegada del “nivel transpersonal” ¿Qué quiere decir eso de “la mirada transpersonal” o de “vivir una experiencia transpersonal”?
Justamente eso: la mente, el yo, la persona… no es el final. Absolutizar esas realidades equivaldría nada menos que a decretar una especie de estancamiento de la consciencia. Todos ellos son solo “objetos” dentro del campo de la consciencia. Por más que se resistan quienes han crecido en el “personalismo” (filosófico o religioso), la Realidad es siempre “trans”: se halla siempre “más allá” (en realidad, más acá, porque lo “trans” es lo más profundo e íntimo) de todo lo que podamos nombrar: la mente es una herramienta, el yo es el centro psíquico, la persona es el “papel” con el que la Consciencia (la Vida) se disfraza…
– ¿Cuál es la distancia entre lo racional y lo real?
La que va del concepto a la Verdad, del pensamiento a la Vida, de la mente al Ser. La razón es una herramienta preciosa que se pervierte cuando se absolutiza. Hay vida más allá de la razón. Como ha escrito el psicólogo Giorgio Nardone, “Es una perversión de la inteligencia creer que la razón lo solventa todo“.
-¿La mente es una herramienta valiosa? ¿Para qué?
Valiosa e imprescindible para movernos en el mundo de los objetos, sean físicos (materiales), mentales o emocionales. Es valiosa también para mantener el espíritu crítico y denunciar engaños. Pero no es herramienta adecuada para conocer todo aquello que no es objeto.
-Usted en sus escritos y charlas invita a “otro modo de ver y de vivir” y a superar el modelo dualista, cartesiano, de conocimiento que considera agotado. ¿Puede usted explicar, con algún ejemplo, que es eso del dualismo?
El dualismo es solo una creencia errónea que nos hace pensar que la realidad es una suma de objetos separados. Tal creencia es consecuencia de la propia naturaleza de la mente –separadora y objetivadora-, ya que pensar equivale a delimitar. De ahí que, al absolutizar la mente ycreer que las cosas son como ella las ve, caemos en el dualismo. Pero la Realidad es solo una; no existe nada separado de nada. Tú y yo, por ejemplo, somos no-dos: no somos iguales, pero somos lo mismo. Y es una buena noticia que la misma ciencia nos lo haga ver.
-¿Qué signos, evidencias, o líneas de investigación –por ejemplo, en la física cuántica o la neurociencia- encuentra usted en el tiempo actual que indiquen que el modelo dual de cognición se está agotando?
La ciencia habla ya de dos diferentes niveles de lo real: el aparente –el mundo de las formas, que nos entra a través de los sentidos neurobiológicos- y el cuántico, lo que le lleva a concluir que “las cosas no son lo que parecen” y a intuir un nivel todavía más profundo al que designa como “campo unificado de consciencia”, del que estarían brotando los otros dos. Es significativo que la nueva física, apenas se acerca al mundo de las partículas subatómicas, descubre que el “modelo mental” (dual) es insostenible: por una parte, el llamado “sentido común” salta por los aires; por otra, se ve obligada a adoptar una perspectiva no-dual.
-¿Qué ventajas tiene abrirse a una perspectiva no dual de conocimiento?
Si lo Realidad es no-dual, nunca llegaremos a ella a través del modelo mental (dual). Reconociendo el ámbito propio de este, es necesario trascenderlo para pasar delconocimiento por análisis y reflexión –propio de él-, alconocimiento por identidad o “conocimiento silencioso”, del que siempre han hablado sabios y místicos. Por decirlo brevemente: No conocemos quiénes somos pensando, sino únicamente siéndolo.
-¿Qué significa “conocer por identidad”, conocer algo porque lo somos?
La única forma posible de conocer todo aquello que no es objeto. De hecho, si te piensas –eso es conocer desde la mente- te verás como un “objeto”: ya te has tomado por lo que no eres, olvidando lo que eres. Además, ¿cómo la mente –que es una herramienta que tienes y, por tanto,una parte de ti- podría saber quién eres? Solo lo sabrás cuando lo seas: este es el conocimiento por identidad. En realidad, es el modo de conocer todo lo que no es objetivable. Aplicándolo a Dios, el místico cristiano del siglo XVII, Angelus Silesius, lo expresaba con estas palabras: “Qué sea Dios, lo ignoramos…; es lo que ni tú ni yo ni ninguna criatura ha sabido jamás antes de haberse convertido en lo que Él es”. Y así se nos hace evidente la sabiduría contenida en aquella inscripción del templo de Delfos: “Hombre, conócete a ti mismo, y conocerás al Universo y a los dioses”. Dado que lo Real es no-dual, al conocer lo que eres, estás conociendo el Fondo de lo que es ya que, como bien dijera el Maestro Eckhart, “el fondo de Dios y mi fondo es el mismo Fondo”.
-¿Por qué hay que silenciar y acallar la mente? ¿Para qué hacerlo?
Es necesario acallar la mente si queremos ver con claridad. De lo contrario, la mente se interpone como un filtro que deforma aquello que la trasciende (porque, dada su propia naturaleza, lo reduce a mero objeto, aunque lo escriba con mayúscula). Aunque es importante subrayar que no se silencia la mente por el gusto de lo irracional, sino precisamente para poder ver más allá de ella. Una vez más, quizás sea necesario recordar que la mente es una herramienta muy valiosa, pero muy limitada. Y que, más allá del conocimiento que nos proporciona, existe otro al que solo tenemos acceso cuando aprendemos a silenciarla: aquieta la mente, saborea la realidad… y surgirá sabiduría.
-Usted realiza una continuada práctica meditativa. ¿En qué consiste básicamente? ¿Precisa entrenamiento? ¿Qué beneficios le produce?
La práctica meditativa es el entrenamiento –“gimnasia sagrada”, la llama el psicólogo José Mª Doria- para acallar la mente y no reducirnos a ella. Se experimenta quetenemos mente, pero no somos la mente, y nos va haciendo diestros en vivir en coherencia con esa nueva consciencia que se regala en el conocimiento transmental o silencioso.
-¿Meditar significa apartarse de la realidad o de lo social?
Meditar –lo dice uno de los sentidos de la misma palaba:med-itari, “ir al centro”- no solo no es apartarse de la realidad, sino llegar a su corazón. Esto no niega, sin embargo, que, como en todo lo humano, también aquí puedan darse ambigüedades y engaños, como cuando se hace de la práctica meditativa una especie de refugio narcisista frente a una realidad que no se quiere afrontar. Pero ahí no hablaríamos de meditación, sino de “escapismo espiritual”. En su sentido más hondo, la meditación no es una práctica, sino un estado de consciencia, caracterizado por la percepción de la no-dualidad, que lleva a reconocer: “Yo soy todas las cosas”. Como es sabido, esta es una expresión de Jesús de Nazaret –está recogida en el logion 77 del Evangelio de Tomás– y es compartida por toda persona que ha vivido una experiencia de “despertar”.
-¿Cree usted que solo hay vida en el presente? ¿Qué quiere decir con eso?
El presente no es algo cronológico –eso sería solo un instante fugaz-, sino Aquello que contiene el tiempo. En este sentido, podría hablarse quizás mejor de Presencia, y sería una realidad equivalente a Consciencia y a Vida.
-¿Dónde podemos encontrar el sentido de la vida?
El “sentido de la vida” no es algo añadido, como tampoco es algo que nos faltara. En la vivencia no-dual queda radicalmente manifiesto que ya somos todo aquello que nuestra mente buscaba. Si me permites una alusión personal, podría decirte que pasé muchos años buscando, ansiosa y dolorosamente, el sentido de mi vida; cuando, finalmente, la Consciencia se hizo luz en mí, comprendí y vi con claridad que la vida estaba llena de sentido. Si ahora tuviera que formularlo conceptualmente para responder a tu pregunta, lo diría de esta forma: El sentido de la vida consiste en reconocerse uno con la vida y fluir con ella. Los poetas también saben verlo. Así se expresaba Rainer Maria Rilke, en una de sus Cartas a un joven poeta: “Por lo demás, deje que la vida vaya sucediendo y traiga lo que tenga que traer. Créame, la vida siempre, siempre tiene razón”.
-Volvamos al principio. Usted plantea que la pregunta esencial es: ¿Quién soy yo? Pero ¿cómo se la responde a usted mismo?
Me surge espontánea la respuesta que en alguna ocasión dio Jesús: “Yo soy la Vida”. Y sé que esa es la respuesta adecuada para todo ser humano. No soy nada de aquello que pueda aparecer en el campo de la consciencia, sino la Consciencia misma (la Vida) en la que todo aparece. Y de ahí brota precisamente la única certeza a la que podemos tener acceso, en la que se asientan la seguridad y la confianza: la certeza de ser. La única certeza que se mantiene en pie cuando todas las ideas o creencias han caído. No necesitamos más.
http://www.enriquemartinezlozano.com/semana-1-de-mayo-lo-que-somos-es-consciencia-entrevista/
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