sábado, 20 de febrero de 2016

LA PALABRA PRIMIGENIA por Sören Kierkegard

Cuando mi oración se hizo más callada y más interior,
tuve cada vez menos que decir.

Al final me calle del todo.
Me volví un oyente,
lo que seguramente es
un mayor constraste al hablar.

Primero creí que rezar era hablar.
Pero aPrendí que rezar no es
solamente callar, sino escuchar.

Así es:
Rezar no es escucharse hablar.
Rezar es:
Ir callándose,  y estar en silencio,  y
esperar hasta que el orante
oye a Dios.

Sören Kierkegard

Citado en el libro "Ser la propia luz" de Rafael Redondo,, Pag 27.

No hay comentarios:

Publicar un comentario