miércoles, 13 de abril de 2016

Ana María Schlüter: "Hay muchas equivalencias entre la mística cristiana y el zen"






"El Vaticano II anima a que promulguemos los bienes espirituales de otras religiones"

Jesús Bastante, 02 de febrero de 2013 a las 12:39
 El sufrimiento tiene una causa, que es el deseo. Hay una salida, que es el desapego, y los caminos rectos: el recto pensar, el recto hablar, el recto decidir, el recto vivir, el recto recogerse, el recto despertar
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Ana María Schlüter

  • Ana María Schlüter
(Jesús Bastante).- Ana María Schlüter es una maestra zen que vive en Guadalajara. Desde el Instituto Superior de Pastoral de la Fundación Pablo VI, donde ha participado en la XXIV Semana de Teología Pastoral, nos habla de la "ceguera maligna" que padecemos en Occidente, "que nos hace pensar que sólo es verdad lo que se entiende con la cabeza, como se dice en la universidad".
Ana María afirma que "lo interior separado de lo exterior no es verdaderamente interior", y que el quietismo que se atribuye al zen es una falacia.
Defiende que "hay muchas equivalencias entre la mística cristiana y el zen bien entendido", y también encuentra semejanzas en cuanto a la situación de la mujer en ambas confesiones: "Están igual de apartadas en el budismo y en el cristianismo, esto tiene que ver con una conciencia patriarcal por la que pasa la humanidad en su totalidad".
Para concluir, nos ofrece una sencilla definición del zen: "El zen es un camino para volver a casa"
¿Qué hace una maestra zen en un pueblo perdido de Guadalajara?
Ahí fuimos a parar buscando un lugar donde crear un centro zen. En el 76 vino aquí unjesuita de Tokio que, después de un discernimiento con Arrupe decidió enseñar zen. Estuvo en España durante 10 años, y yo le conocí a través de unas compañeras holandesas y austriacas que habían estado con él. Y luego, a través de él, conocí el zen. Él a su vez me presentó a un maestro zen japonés, que fue el que me dio el reconocimiento como maestra después de estar en Japón formándome.
¿Cómo le explicarías a los occidentales, a los que nos suena todo parecido (el zen, el budismo...), qué es el zen?
Un maestro japonés, al inicio de su manual de advertencias para la práctica del zen, dice que "el zen lleva a descubrir la luz original de cada uno". Es un camino para volver a casa, a casa de verdad. Suena un poco a lo que dice Cervantes en el Quijote a través de la pastora: "contemplando el cielo el alma vuelve a su morada primera". El zen es un camino para volver a lo que realmente uno es, que es cuando uno se entera de lo que realmente es.
¿Cómo se aplica el zen a la vida? ¿No es algo demasiado interior como para poder manifestarlo hacia el exterior en el día a día?
Lo interior separado de lo exterior no es verdaderamente interior. Eso es quietismo, y es una falacia. En nuestro tiempo se cae a menudo en eso, porque se busca algo más profundo, pero entonces es muy comprensible que de vez en cuando se resbale, o que se quede muy en la superficie, buscando quietud. Eso está muy bien, pero no es suficiente. Con eso no te enteras de la realidad, no descubres el misterio de Dios.
¿Descubrir todo esto te obliga a intentar cambiarlo?
Es que si una persona se da profundamente cuenta de qué es la realidad, de que todos somos uno, y que el dolor del otro es mi dolor, necesariamente tiene que intentar cambiar.



http://www.periodistadigital.com/religion/espana/2013/02/02/ana-maria-schluter-hay-muchas-equivalencias-entre-la-mistica-cristiana-y-el-zen-religion-iglesia.shtml

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