
¿Qué es la contemplación?
La contemplación es la experiencia de la presencia de Dios o de la afluencia de la Gracia , en un sentido distinto a pensar en Él, o a tener sentimientos hacia Él.
Es experimentar a Dios.
Sí, en cierto grado, pero no como Dios es realmente, porque esto es algo que está reservado para la vida futura. Pero es un gustar el sabor del misterio último al que llamamos Dios en la tradición religiosa judeocristiana, y recibe otros nombres en otras religiones. Pero hay un solo Dios.
¿Cómo se puede ser místico y vivir y trabajar en medio del mundo y de sus luchas?
La respuesta a esta pregunta es la misma razón de ser de la Oración Centrante. Es necesaria una disciplina práctica para la vida cotidiana, que permita relacionarse con Dios en un nivel más profundo que el del pensamiento, o incluso del sentimiento. Me refiero al nivel de la fe, la esperanza y la caridad en el sentido de amor desinteresado.
¿Qué es, en sí, la oración centrante?
La oración contemplativa es una apertura de la mente y del corazón, de todo nuestro ser a Dios, el Misterio Último, más allá de pensamientos, palabras y emociones. Es un proceso de purificación interior que lleva, si consentimos, a la unión divina.
Es un tipo de oración que existe desde los primeros tiempos del cristianismo. Es un método diseñado para facilitar el desarrollo de la oración contemplativa al preparar nuestras facultades de forma que cooperen con este inmenso regalo de Dios. Es la frecuentación de este espacio dentro de nosotros, el cultivo de este nivel espiritual de nuestro ser, lo que nos abre a la sanación, a la “terapia divina”, por así decirlo.
La redención es la sanación de nuestra naturaleza en sus mismas raíces de pecado, y la sanación de las heridas emocionales de nuestra vida, de lo que San Pablo llama el “hombre viejo”, o de lo que la sicología gusta de llamar ir “del falso yo” al verdadero yo”.
http://yogaymedicinaoriental.blogspot.com.es/2009/02/la-oracion-centrante-p-thomas-keating.html
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